Bienvenidos sean

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Por favor si encuentran algún link caído avísenme para que lo actualice, pueden dejar un comentario en la entrada para que sea más fácil.

Muchas gracias por visitarnos y espero disfruten su estancia

;D

Estoy añadiendo la traducción al español de las entradas que faltan, comenzando por las más antiguas y actualizando los links caídos, si les interesa alguna en especial, pueden comentar en ésa entrada, también si encuentran algún error en la traducción, gracias

miércoles, 28 de septiembre de 2011

El Árbol de Manzanas

Hoy fue un buen día, Aún cuando llegue tarde a mí primer clase. Había un trafico obsceno, así que tuve que tomar un taxi para llegar menos tarde, y en el camino el conductor me contó una pequeña pero bella historia, me gusto mucho y decidí compartirla con ustedes, espero les agrade
Había una vez dos hombres de edad avanzada, ambos tenían más o menos la misma edad, eran viejos amigos y compartian varias características en común. 
Un día uno de ellos decidió sembrar un árbol de manzanas, el pequeño "árbol" era diminuto apenas mas grande que un arbusto pequeño, el otro hombre pregunto:
:¿Que es lo que haces?
-Siembro un árbol. -respondió el otro- quisiera que otras personas disfrutan el sabor de las manzanas. Es como en cierta forma pagar por aquellas que yo comí
-Pero que cosas dices, para cuando ese árbol comience a dar manzanas ni tu ni yo estaremos ya aquí- dijo el otro hombre con cierto gesto desalentador-
Con un gesto benévolo el hombre del árbol respondió:
-¡Ay amigo! Si todas las personas pensaran como tú, yo jamas habría probado una manzana

Muchas cosas requieren sacrificios, unos más grandes que otros, algunas cosas requieren mucho esfuerzo y trabajo,  y a pesar de todo es posible que nuestra vida no nos alcance para contemplar y degustar los frutos de tales acciones.

Sin embargo eso no hace el emprenderlos una perdida de tiempo, ya que si bien tal vez nosotros no los disfrutemos, aquellos que vienen detrás si lo harán.

Y tu, ¿Ya pagaste por las manzanas que has comido?

jueves, 25 de agosto de 2011

Totem Tantra



INSTRUCCIONES PARA LA VIDA
( TOTEM TANTRA)


Come mucho arroz integral.
Dale a la gente más de lo que esperan y hazlo con gusto.
Memoriza tu poema favorito.
No creas en todo lo que escuchas, ni gastes todo lo que tienes o duermas todo lo quequieras.
Cuando digas "te amo", dilo de verdad...
Cuando digas "lo siento", mira a la persona a los ojos.
Mantén un noviazgo de al menos seis meses, antes de casarte.
Cree en el amor a primera vista.
Jamas te burles de los sueños de los demás.
Ama profunda y apasionadamente. Puedes salir herido, pero esa es la única manera de vivir la vida completamente.
Frente a los desacuerdos, pelea limpio.
No ofendas.
 No juzgues a los demás por sus parientes.
Habla lentamente, pero piensa con rapidez.
Cuando alguien te haga una pregunta que no quieras responder, sonríe y pregúntale: "por que quieres saber?"
Recuerda que el mas grande amor y los mayores logros involucran mayores riesgos.
Llama a tu mamá.
Di "bendiciones", cuando escuches a alguien estornudar.
Cuando pierdas, no pierdas la lección.
 -Recuerda las tres "R's": Respeto a ti mismo; Respeto a los demás; Responsabilidad por todas tus acciones.
No permitas que una pequeña disputa dañe una gran amistad.
Cuando te dés cuenta que has cometido un error, toma medidas inmediatas para corregirlo.
Sonríe
cuando respondas el teléfono. Quien llama lo podrá escuchar en tu voz.
Cásate con un hombre/mujer que guste de conversar. Cuando se hagan viejos, sus habilidades
de conversador serán mas importantes que cualquier otra.
Pasa algún tiempo en soledad.
Abre tus brazos al cambio, pero no te desprendas de tus valores.
Recuerda que el silencio es, a veces, la mejor respuesta.
Lee mas libros y mira menos TV.
Vive una vida buena y honorable. Luego, cuando te hagas viejo y recuerdes el pasado, veras como la disfrutarás por segunda vez.
Confía en Dios, pero cierra bien tu auto.
Una atmósfera amorosa en tu hogar, es importante. Haz todo lo posible para crear un hogar tranquilo y armonioso.
Ante desacuerdos con tus seres queridos, céntrate en la situación presente.  No traigas de vuelta el pasado.
Lee entre líneas.
Comparte tu conocimiento. Es una manera de lograr la inmortalidad.
Sé gentil con el planeta...
Reza. Hay un poder inconmensurable en la oración.
Jamas interrumpas cuando estés siendo halagado.
Ocúpate de tus propios asuntos.
No confíes en un hombre/mujer que no cierre los ojos cuando lo/la besas.
Una vez al año , visita algún lugar donde nunca hayas estado.
Si ganas mucho dinero, dispónlo para ayudar a otros mientras estás con vida. Esa es la mayor satisfacción que la fortuna te puede dar.
Recuerda que el no conseguir lo que quieres es, a veces, un golpe de suerte.
Aprende todas las reglas y luego, rompe algunas...

Recuerda que la mejor de las relaciones es aquella donde el amor entre dos personas es mas grande que la necesidad del uno por el otro.

Juzga tu éxito en la medida de lo que tuviste que renunciar para obtenerlo.

martes, 16 de agosto de 2011

El Billete Arrugado



Un famoso conferenciante comenzó un seminario en una sala con 200 personas, tomando un billete de $100  entre sus manos. Él preguntó:

- “¿Quién de ustedes quiere este billete de $100 ?”

Todos levantaron la mano…

Entonces él dijo:

- “Daré este billete a uno de ustedes esta noche, pero, primero, dejenme hacer esto…”

Entonces él arrugó totalmente el billete. Y preguntó otra vez:

- “Quién quiere todavía este billete?”

Las manos, continuaron levantadas…. Y continuó:

- ”Y si hiciera esto?…”

Dejó caer el billete al piso y comenzó a pisarlo y a refregarlo. Después, tomó el billete, ya hecho un asco de pisado, sucio y arrugado:

- ”Y ahora?… ¿Quién todavía va a querer este billete de $100 ?”

Todas las manos volvieron a levantarse. El conferenciante miró al auditorio y les dice lo siguiente:

- ”No importa lo que yo haga con el dinero, ustedes continuarán queriendo este billete, porque no pierde el valor. Esta situación, también pasa con nosotros… Muchas veces, en nuestras vidas, somos aplastados, pisoteados y sentimos que no tenemos importancia. Pero, no importa, jamás perderemos nuestro valor. Sucios o limpios, aplastados o enteros, gordos o flacos, altos o bajos, nada de eso importa!… Nada de eso altera la importancia que tenemos!… el precio de nuestras vidas, no es por lo que aparentamos ser, pero, si por lo que hacemos y sabemos!…”

viernes, 12 de agosto de 2011

La Curiosa Historia del Loro



Ésta es la historia de un loro muy contradictorio. Desde hacía un buen número de años vivía enjaulado, y su propietario era un anciano al que el animal hacía compañía.

Cierto día, el anciano invitó a un amigo a su casa a deleitar un sabroso té de Cachemira. Los dos hombres pasaron al salón donde, cerca de la ventana y en su jaula, estaba el loro.Se encontraban los dos hombres tomando té, cuando el loro comenzó a gritar insistente y vehementemente:

- ¡libertad, libertad, libertad!

No cesaba de pedir libertad. Durante todo el tiempo en que estuvo el invitado en la casa, el animal no dejó de reclamar libertad. Hasta tal punto era desgarradora su solicitud, que el invitado se sintió muy apenado y ni siquiera pudo terminar de saborear su taza. Estaba saliendo por la puerta y el loro seguía gritando: "¡Libertad, libertad, libertad!!"

Pasaron dos días. El invitado no podía dejar de pensar con compasión en el loro. Tanto le atribulaba el estado del animalillo que decidió que era necesario ponerlo en libertad. Tramó un plan. Sabía cuándo dejaba el anciano su casa para ir a efectuar la compra.Iba a aprovechar esa ausencia y a liberar al pobre loro.

Un día después, el invitado se apostó cerca de la casa del anciano y, en cuanto lo vio salir, corrió hacia su casa, abrió la puerta con una ganzúa y entró en el salón, donde el loro continuaba gritando: "Libertad, libertad, libertad".Al invitado se le partía el corazón. ¿Quién no hubiera sentido piedad por el animalito? Presto, se acercó a la jaula y abrió la puertecilla de la misma. Entonces el loro, aterrado, se lanzó al lado opuesto de la jaula y se aferró con su pico y uñas a los barrotes de la jaula, negándose a abandonarla.

El loro seguía gritando:¡Libertad, libertad, libertad!"

Como ese loro, son muchos los seres humanos que dicen querer madurar y hallar la libertad interior, pero que se han acostumbrado a su jaula interna y no quieren abandonarla.

Sin Amor

La inteligencia sin amor, te hace perverso.

...La justicia sin amor, te hace implacable.

...La diplomacia sin amor, te hace hipócrita.

...El éxito sin amor, te hace arrogante.

...La riqueza sin amor, te hace avaro.

...La docilidad sin amor, te hace servil.

...La pobreza sin amor, te hace miserable .

...La belleza sin amor, te hace ridículo.

...La verdad sin amor, te hace hiriente.

...La autoridad sin amor, te hace tirano.

...El trabajo sin amor, te hace esclavo.

...La sencillez sin amor, te hace mediocre.

...La ley sin amor, te esclaviza.

...La política sin amor, te hace ególatra.

...La amistad sin amor, te hace utilitario.

...El matrimonio sin amor, te reduce a un objeto.

...La fe sin amor, te hace fanático.

...La vida sin amor, no tiene sentido.

Deja secar la Ira



Mariana se puso toda feliz por su regalo, un juego de té de color azul. Al día siguiente, Julia, su amiguita, vino bien temprano a invitarla a jugar. Mariana no podía pues saldría con su madre aquella mañana. Julia entonces pidió a Mariana que le prestara su juego de té para que ella pudiera jugar sola en el jardín del edificio en que vivían. Ella no quería prestar su flamante regalo pero ante la insistencia de la amiga decidió, hacer hincapié en el cuidado de aquel juguete tan especial.

Al volver del paseo, Mariana se quedó pasmada al ver su juego de té tirado al suelo. Faltaban algunas tazas y la bandeja estaba rota. Llorando y muy molesta Mariana se desahogó con su mamá ¿ves mamá lo que hizo Julia conmigo?

Le presté mi juguete y ella lo descuidó todo y lo dejó tirado en el suelo.

Totalmente descontrolada Mariana quería ir a la casa de Julia a pedir explicaciones, pero su madre cariñosamente le dijo: Hijita, ¿te acuerdas de aquel día cuando saliste con tu vestido nuevo todo blanco y un coche que pasaba te salpicó de lodo tu ropa? Al llegar a casa querías lavar inmediatamente el vestido pero tu abuelita no te dejó ¿Recuerdas lo que dijo tu abuela? Ella dijo que había que dejar que el barro se secara, porque después sería más fácil quitar la mancha.

Así es hijita, con la ira es lo mismo, deja la ira secarse primero, después es mucho más fácil resolver todo.

Mariana no entendía todo muy bien, pero decidió seguir el consejo de su madre y fue a ver el televisor. Un rato después sonó el timbre de la puerta.

Era Julia, con una caja en las manos y sin mas preámbulo ella dijo:

- Mariana, ¿recuerdas al niño malcriado de la otra calle, el que a menudo nos molesta? Él vino para jugar conmigo y no lo dejé porque creí que no cuidaría tu juego de té pero el se enojó y destruyó el regalo que me habías prestado. Cuando le conté a mi madre ella preocupada me llevó a comprar otro igualito, para ti. ¡Espero que no estés enojada conmigo. No fue mi culpa.!

- ¡No hay problema!, dijo Mariana, ¡mi ira ya secó! Y dando un fuerte abrazo a su amiga, la tomó de la mano y la llevó a su cuarto para contarle la historia del vestido nuevo que se había ensuciado de lodo.

Nunca reacciones mientras sientas ira.

La ira nos ciega e impide que veamos las cosas como ellas realmente son. Así evitarás cometer injusticias y ganarás el respeto de los demás por tu posición ponderada y correcta delante de una situación difícil.

Acuérdate siempre: ¡ Deja secar la ira !

El Saco de Carbón



Un día, Jaimito entró a su casa dando patadas en el suelo y gritando muy molesto. Su padre, lo llamó. Jaimito, lo siguió, diciendo en forma irritada: - Papá, ¡Te juro que tengo mucha rabia! Pedrito no debió hacer lo que hizo conmigo. Por eso, le deseo todo el mal del mundo, ¡Tengo ganas de matarlo! Su padre, un hombre simple, pero lleno de sabiduría, escuchaba con calma al hijo quien continuaba diciendo:

- Imagínate que el estúpido de Pedrito me humilló frente a mis amigos. ¡No acepto eso! Me gustaría que él se enfermara para que no pudiera ir más a la escuela. El padre siguió escuchando y se dirigió hacia una esquina del garaje de la casa, de donde tomó un saco lleno de carbón el cual llevó hasta el final del jardín y le propuso: - ¿Ves aquella camisa blanca que está en el tendedero? Hazte la idea de que es Pedrito y cada pedazo de carbón que hay en esta bolsa es un mal pensamiento que va dirigido a él. Tírale todo el carbón que hay en el saco, hasta el último pedazo. Después yo regreso para ver como quedó. El niño lo tomó como un juego y comenzó a lanzar los carbones pero como la tendedera estaba lejos, pocos de ellos acertaron la camisa. Cuando, el padre regresó y le preguntó: - Hijo ¿Qué tal te sientes?

- Cansado pero alegre. Acerté algunos pedazos de carbón a la camisa. El padre tomó al niño de la mano y le dijo: - Ven conmigo quiero mostrarte algo. Lo colocó frente a un espejo que le permite ver todo su cuerpo. ¡Qué susto! Estaba todo negro y sólo se le veían los dientes y los ojos. En ese momento el padre dijo: - Hijo, como pudiste observar la camisa quedó un poco sucia pero no es comparable a lo sucio que quedaste tú. El mal que deseamos a otros se nos devuelve y multiplica en nosotros. Por más que queremos o podamos perturbar la vida de alguien con nuestros pensamientos, los residuos y la suciedad siempre queda en nosotros mismos.

"Aferrarse a la ira es como agarrar un carbón caliente con la intención de tirarlo a otra persona, 
eres tú el que se quema."

miércoles, 10 de agosto de 2011

La rosa y el sapo


 Había una vez una rosa roja muy hermosa y bella.
Se sentía de maravilla al saber que era la rosa más bella del jardín.

Sin embargo, se daba cuenta de que la gente la veía de lejos.
Un día descubrió de que al lado de ella siempre había un sapo grande y oscuro
y que era por eso que nadie se acercaba a verla.
Indignada ante lo descubierto le ordenó al sapo que se fuera de inmediato;
el sapo muy obediente dijo: Está bien, si así lo quieres...
Poco tiempo después el sapo pasó por donde estaba la rosa
y se sorprendió al ver la rosa totalmente marchita, sin hojas y sin pétalos.

Le dijo entonces: -Vaya que te ves muy mal. ¿Que te pasó?
La rosa contestó: - Es que desde que te fuiste las hormigas me han comido día a día,
y nunca pude volver a ser igual.
El sapo solo contestó: - Pues claro, cuando yo estaba aquí me comía a esas hormigas
y por eso siempre eras la más bella del jardín.

domingo, 31 de julio de 2011

El leon y el ratón


El sol de la tarde caldeaba las flores, hasta que empezaron a balancearse soñolientas y e! follaje de los árboles proyectó un cambiante dibujo de sombras sobre el suelo del césped del bosque. Reinaba el silencio, y todos los animales estaban tendidos, durmiendo cómodamente la siesta: todos, salvo el ratoncito gris, que retozaba en la danzarina luz y en la sombra. Tan feliz se sentía en aquella dorada tarde estival.
Pero... ¡ay! Persiguió de manera tan alocada su propia cola, que chocó con el gran león, tendido perezosamente al pie de un árbol. El tonto ratón creyó que sólo había chocado con el tronco del árbol, y hasta que se topó con la nariz del león y sintió el aliento del gran animal, no comprendió lo que había hecho.
El rey de la selva se movió como si sintiera un cosquilleo en la nariz y, abriendo un ojo, vio al ratoncito gris. Inmediatamente, puso la pata sobre la larga cola del animalito. El ratón chilló, con terror:
—¡No, no, rey León! ¡Te suplico que tengas piedad de mí!
Tiró y forcejeó desesperadamente, tratando de liberar la cola del peso de la gran pata que la sujetaba. Pero no pudo zafarse y, cada vez que el león profería un rugido ensordecedor, como un trueno que viaja por los cielos, el ratoncito se estremecía de susto.
—No, no —decía, con voz trémula—. No, rey León ¡No! Ten piedad de mí.
¡Quita tu pata de mi cola y déjame ir!
Pero el león se limitaba a aturdido con otro rugido.
Entonces, apelando a todo su ingenio, el ratón le dijo, taimadamente:
—Sin duda, el gran rey de la selva no querrá mancharse las patas con la insignificante sangre de un ratoncito gris. ¡Suéltame, rey León!
Pero el león le asestó un golpe con la pata.
—¡Oh rey León! Si me sueltas, algún día te salvaré la vida.
Al gran animal lo divirtió tanto esta idea, que se echó a reír sonoramente y, alzando la pata, dejó huir al asustado ratón. 

Varias semanas después, el ratoncito, al corretear de nuevo entre los árboles del bosque, oyó un bramido de dolor que llegaba del otro lado de la arboleda. Siguió la dirección del ruido y vio a su amigo el león, firmemente atrapado en la trampa de un cazador. Ahora le tocaba al gran rey de los animales tirar y forcejear. Pero cuanto más intentaba liberarse de la red, tanto más se enredaba en ella.
El ratón advirtió en seguida lo que sucedía y empezó a roer las mallas de la red hasta que, a los pocos minutos, el rey de la selva quedó en libertad.
—Un favor merece otro —dijo con vivacidad el ratoncito, mientras escapaba para jugar persiguiendo las sombras de la tarde.

Nadie es tan poderoso como para no llegar a necesitar munca de otro

lunes, 25 de julio de 2011

La trampa del miedo



Esta es una lección que debí escribir hace mucho tiempo, de hecho es una de la lecciones que más se me han quedado grabadas.

¿Alguna vez has visto una de esas películas de terror barato donde la víctima corre del asesino, sin rumbo y justo cuando parece que al fin lo ha dejado atrás, termina chocando de bruces con él?

Bueno, es bastante parecido, es lo que Sofía me presentó como la trampa del miedo, y es increíble cuantas veces y en que formas llegamos a caer en ella

He aquí un ejemplo:

El tipo que le hizo un tatuaje a mi hermana, una vez le contó que tuvo una molestia en la muela, pero como tenía miedo de ir al dentista empezó a tomar ketorolaco ( un analgésico anti-inflamatorio) durante 15 días, tras los cuales lo tuvieron que llevar al hospital por insuficiencia renal debido al uso excesivo del medicamento. Irónicamente después de su tratamiento en el hospital, tuvo que acudir al dentista para que le arreglara la muela.

Así , aquello a lo que tanto temía es justamente lo que termina pasando, y aún más, ya que si por miedo al dolor (casi todos nuestros miedos es hacia algún tipo de dolor) no acudió al dentista en un principio, termino sufriendo ese mismo dolor y aún más, eso sin contar  las complicaciones que se derivaron de No hacer lo que debía hacerse en su momento

Así tenemos muchos, muchos ejemplos, por ejemplo:

Paul Ludwig Hans Anton von Beneckendorff und von Hindenburg fue el Presidente alemán que precedió a la Alemania Nazi. Por miedo a que Hitler arrastrara a Alemania a una guerra civil, accedió a concentrar todo el poder en la figura del Fuhrer, creyendo que evitaba un mal mayor, y... bueno todos conocemos lo que pasó, Hitler no arrastro a Alemania a una guerra civil, la hundió en una Guerra Mundial donde murieron entre 40 y 73 millones de personas, tras la cual Alemania quedo dividida por el muro de Berlin y obligada a pagar indemnizaciones por los daños causados.


Así hay muchos muchos ejemplos, como dije antes, es el mecanismo que el miedo usa, si dejas que el miedo gobierne tu vida, y controle tus acciones, no te sorprendas cuando tengas que enfrentar aquello que tanto temías.

Siempre puedes actuar de diferentes formas, pero cuando todas tus acciones se basan en el simple hecho de evitar que determinado acontecimiento pase, dejando de lado cualquier otro motivo o razón, ten por seguro que aquello que tanto temes, es justo lo que terminara pasando